






Crear una marca, un logotipo que aglutine a un amplio territorio con gran riqueza de matices es una gran reto. Gracias a la manera de trabajar con la directora del proyecto, constructiva y positiva, después de mil enfoques y caminos abiertos, dimos con la solución. Si, dimos, porque fue un trabajo muy participado.
La solución, algo que tienen en común las gentes que habitan un territorio muy extenso pero muy poco poblado, los que se quedan es porque tienen un sentimiento por su tierra, muy dentro, en el corazón. Además el grafismo tiene muchas similitudes, con elementos rurales, una mariposa, un ave, una icnita, una amapola,....
Los colores, una muestra más de la diversidad, bosques, zonas cerealistas, prados de pastoreo,...
Como resumen de esa variedad... "el norte es una zona abrupta, con recuerdos de un pasado muy lejano, de unos habitantes que nos dejaron sus huellas en barros ahora fosilizados, de luchas heroicas, de resistencia, de defensa de lo nuestro y al final, de conquista y reconquista, de sudor, de esfuerzo por una tierra que ofrece sus frutos a cambio de duro trabajo".